¿Cuanto de lo que somos lo logramos en el hogar? Quizás un porcentaje importante, pero no menos de lo que vivimos o aprendimos en la escuela. Siempre el maestro es el ser más importante en la vida de un niño, luego de papá o de mamá. Sin embargo, nosotros las maestras no nos llamamos como tales, no nos denominamos en toda la magnitud del término, por lo que significa educar, o lo que debería ser, promover aprendizajes.
Muchas situaciones cotidianas que afectan nuestro diario vivir, como la inseguridad ciudadana, el caos en el transporte público, la excesiva publicidad de los candidatos municipales, etc. son aprendidas desde niños o niñas. Sí, responden a modelos o estrategias de aprendizaje que permiten un comportamiento específico. Fíjense bien, una "combi asesina" es conducida por alguien que no aprendió límites en su infancia, que no conoce el significado de la regla ni del orden, que su poder es respuesta a su inquidad pero que nunca es capaz de creer o pensar, que alguien de su familia puede ser víctima de alguien como él. Sí, es posible re-aprender o re-educarse, porque si nos consideramos andinos, nuestra cosmovisión nos permite crianzas mutuas.
viernes, 20 de agosto de 2010
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