¿Cuanto de lo que somos lo logramos en el hogar? Quizás un porcentaje importante, pero no menos de lo que vivimos o aprendimos en la escuela. Siempre el maestro es el ser más importante en la vida de un niño, luego de papá o de mamá. Sin embargo, nosotros las maestras no nos llamamos como tales, no nos denominamos en toda la magnitud del término, por lo que significa educar, o lo que debería ser, promover aprendizajes.
Muchas situaciones cotidianas que afectan nuestro diario vivir, como la inseguridad ciudadana, el caos en el transporte público, la excesiva publicidad de los candidatos municipales, etc. son aprendidas desde niños o niñas. Sí, responden a modelos o estrategias de aprendizaje que permiten un comportamiento específico. Fíjense bien, una "combi asesina" es conducida por alguien que no aprendió límites en su infancia, que no conoce el significado de la regla ni del orden, que su poder es respuesta a su inquidad pero que nunca es capaz de creer o pensar, que alguien de su familia puede ser víctima de alguien como él. Sí, es posible re-aprender o re-educarse, porque si nos consideramos andinos, nuestra cosmovisión nos permite crianzas mutuas.
viernes, 20 de agosto de 2010
miércoles, 7 de julio de 2010
Al maestro con cariño...
El dia 6 de julio se recuerda al educador/a. Es su día y las celebraciones se dan mayoritariamente en todos los colegios. Yo quiero recordarlo en una misma, ¿qué es ser educador/a?. Para mí es realmente una pasión pocas veces comprendida y cada vez más tomada por otros profesionales, en buena onda, pero que van desplazando a los maestros de su esencia, de su naturaleza pedagógica del aprender compartido, entre los niños y niñas y los adultos como mediadores de ese aprendizaje. Hoy en día psicólogos, comunicadores, abogados, economistas, etece, hacen educación, sea capacitando como diseñando intervenciones educativas, en buena hora porque su aporte ayuda a avanzar o a disminuir las brechas educativas. Pero, ¿podemos hacer los maestros leyes o análisis económicos? ¿por qué nosotros no tenemos un liderazgo propositivo en nuestra propia profesión?. Creo que son muchos los factores, pero el especial y a nivel auto crítico, es que hemos olvidado lo que es aprender, como se aprende, que medios y espacios favorecen el aprendizaje, de las diversas cosas, desde lo cotidiano (compartir, tener hábitos, cocinar) hasta lo más complejo (las matemáticas o superar duelos). Revisemos nuestra esencia, y como decía Paulo Freyre, la educación no es neutra, siempre tiene una carga ideológica. Ese debería ser nuestro reto: recordar por qué y para que existimos.
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Asumo autocríticamente porque soy educadora
sábado, 27 de marzo de 2010
Calendario de oportunidades para la Niñez
Estoy pre-seleccionada con respaldo de SUMBI, en Emprendedores de Ashoka con el Calendario de la Niñez. La iniciativa comparte una herramienta metodológica que permite que las familias, comunidades y servicios públicos y privados favorezcan que los niños y niñas logren 10 condiciones básicas para el aprendizaje y desarrollo: identidad, hogar armonioso, adultos significativos, juegos y juguetes (experiencias ludicas y materiales), comunicación expresiva y artística, cuidados básicos asegurados, un espacio libre y propio para el niño, reconocer al niño como sujeto activo de aprendizaje y evaluación permanente de su aprendizaje y desarrollo.
Les agradeceré por su difusión y comentarios, pues si resulta ganadora se implementará de manera piloto en 3 distritos El Carmen, Barranco y Villa El Salvador con participación de 1,000 familias. A continuación el correo con las pistas para dejar sus comentarios.
Check it out! A conversation has been started about your entry “Calendario de oportunidades para el desarrollo y aprendizaje de la niñez”! See what people are saying about your idea here! Thank you!
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miércoles, 20 de enero de 2010
Casa Naciones Unidas Complejo Pérez de Cuellar
Anoche en merecido homenaje al Embajador Pérez de Cuellar, el Perú pudo ver un anhelo hecho realidad, tener la Casa de Naciones Unidas como parte de los acuerdos suscritos como país.
El Puericultorio Pérez Araníbar la acoge, los niños y niñas serán ahora sus vecinos…sus risas inspirarán la justicia y la paz, el cuidado del medio ambiente, la protección integral, el desarrollo humano…y cuántos objetivos y metas que los que habitarán sus oficinas, pensarán y actuarán en el día a día.
Nuestro paso por INABIF dejó una cuota importante, se apoyó decididamente la iniciativa. Y se reemplazó las fiestas del vino o los matrimonios de famosos, los ingresos irrisorios, por una reconstrucción de un monumento de los años 20, pero especialmente por el apoyo que están brindando al Puericultorio, próximos a cumplir sus 100 años.
Orgullo compartido de gestiones limpias y comprometidas.
El Puericultorio Pérez Araníbar la acoge, los niños y niñas serán ahora sus vecinos…sus risas inspirarán la justicia y la paz, el cuidado del medio ambiente, la protección integral, el desarrollo humano…y cuántos objetivos y metas que los que habitarán sus oficinas, pensarán y actuarán en el día a día.
Nuestro paso por INABIF dejó una cuota importante, se apoyó decididamente la iniciativa. Y se reemplazó las fiestas del vino o los matrimonios de famosos, los ingresos irrisorios, por una reconstrucción de un monumento de los años 20, pero especialmente por el apoyo que están brindando al Puericultorio, próximos a cumplir sus 100 años.
Orgullo compartido de gestiones limpias y comprometidas.
viernes, 25 de septiembre de 2009
NIÑEZ INSTITUCIONALIZADA: LO QUE NO SE VE
Carmen Vásquez de Velasco
Educadora
El mundo vive una deshumanización por la cantidad de niños (millones) explotados, analfabetos, flacos...
Nuestra civilización está en crisis, porque es la única especie que no cuida de su descendencia.
Ernesto Sabato
Antes del Fin
El abandono de los hijos tiene dimensiones monstruosas, si consideramos el desarrollo alcanzado en pleno siglo XXI. En el mundo, se estiman 145 millones de niños, niñas y adolescentes, de los cuales 12 millones son de América Latina y el Caribe (UNICEF, 2003). En el Perú, existen alrededor de 18,000 niños institucionalizados, cerca de 4,000 depende del INABIF-MIMDES, muchos pasan un promedio de 3 a 5 años viviendo en una institución y disminuyen dramáticamente las posibilidades de ser adoptados o reintegrarse a su familia de origen.
El abandono infantil es considerado por Amici dei Bambini como una de las cuatro emergencias humanitarias en el mundo, conjuntamente con el hambre, la guerra y las enfermedades mortales. Su gravedad radica en, ser poco visible para la sociedad, tener dimensiones de crecimiento alarmantes y que las respuestas de la institucionalización difícilmente logran la recuperación de la vida en familia (Franco Angeli: 2008 Report “Child Abandonment an emergency”)
La protección social de la infancia debe responder decididamente a la situación de alto riesgo cuando sus derechos son vulnerados o cuando su integridad física, emocional e intelectual está en peligro. Si los padres son los ausentes, el Estado debe velar por su integridad.
Muchos niños peruanos, no logran vivir su infancia como la etapa más importante del desarrollo humano. Uno de los factores son las actitudes o comportamientos de los adultos y de la sociedad.
El drama que viven y los pone en situación de vulnerabilidad permanente, tiene diferentes historias, la migración a la ciudad con la falsa oferta de una “madrina” que le dará la educación ansiada, el padre que se ausenta del hogar e ignora si sus hijos comen o no, la madre que se prostituye o los padres que se drogan y dejan de cuidar a sus hijos, o simplemente, el haber nacido con una discapacidad en un hogar pobre que no puede cubrir sus necesidades básicas.
El Perú no cuenta con estudios que permitan identificar las causas del abandono infantil, sin embargo los reportes realizados por el INABIF entre enero y julio del 2009 dan cuenta de una institucionalización de 7 a 8 niños por día. Entre las razones principales se encuentran la violencia familiar o sexual, el maltrato infantil y la discapacidad.
Actualmente, un 40% de los hogares de Inabif están en emergencia, tienen un altísimo número de niños por tutor (17 a 1), hacinamiento al 200% o 300% de su capacidad instalada, falta de apoyo sicológico y social, ausencia de un plan de desarrollo de vida que garantice su integración social, entre otros. El presupuesto asignado se mantiene igual desde el 2001 a pesar que la población ha crecido casi al triple, solo para cubrir el déficit de personal (388 tutores, 90 sicólogos) se requieren 5 millones de soles, sin embargo el MIMDES tiene otras prioridades que dejan a los niños institucionalizados en el último nivel de atención.
Países como Bulgaria, Brasil o Colombia, consideran como prioridad el desarrollo de un sistema efectivo de protección infantil, con compromisos de Estado para aplicar reformas sustanciales de las instituciones de cuidado y protección, incorporando estándares de calidad y promoviendo la inclusión social de los adolescentes luego del periodo de institucionalización.
Desde esta lógica, el Perú requiere fortalecer su Sistema de Atención Integral a la infancia y a la adolescencia, mandato del Código del Niño y del Adolescente vigente, que permita la articulación de servicios sociales y superar la formulación de planes. Todo ello sumado al fortalecimiento del INABIF, mejoras sustanciales en el financiamiento y mecanismos de descentralización de los servicios. Ello cobra una relevancia, al ser anfitriones del XX Congreso Panamericano del niño, niña y adolescentes, donde uno de los temas centrales, es la protección integral de la infancia.
Considerando la prevención para superar las compensaciones, debe favorecer que la población esté informada de los servicios de protección social a los cuales tiene derecho y evitar el abandono por falta de apoyo en la atención de las necesidades básicas. Realizar acciones de movilización social que le permitan valorar el Wawa Wasi para el cuidado diario y disminuir la expectativa que vaya a un albergue sin conocer las consecuencias de desarraigar a los hijos del vínculo familiar. Favorecer el acceso universal al SIS (Seguro integral de Salud) para una atención médica especializada frente a la discapacidad severa de un hijo, y evitar el dejarlo abandonado en un parque porque no se cuentan con los medios económicos para atenderlo.
Esta asistencia social debe ser integrada con los sectores sociales, con educación o salud, considerando el mediano plazo, es decir que la persona sea capaz de afrontar las circunstancias que originaron ese abandono o maltrato hacia sus hijos, que ayude a prevenir a que se repita con otros hijos sea porque conoce las consecuencias, o se informa sobre los servicios que le corresponden. Porqué no imaginar ampliar las transferencias condicionadas al proteger al niño con discapacidad.
Los niños, niñas y adolescentes en abandono tienen derecho al amor, a sentir que sí son especiales e importantes, a creer que puede haber un mundo de esperanza más allá del desarraigo familiar. De igual forma supone que reciban una atención especial durante su institucionalización a fin de que disminuyan los efectos del abandono, que cuente con un cuidador preocupado por su bienestar emocional más que el físico, que existan personas solidarias para compartir su tiempo libre, que se brinden recursos económicos suficientes para que la protección se extienda el tiempo suficiente que le permita al adolescente valerse por sí mismo.
Generalizar los programas de colocación familiar como lo hacen otros países, así nos acercaremos a los postulados que enfatiza Amici dei Bambini, en palabras de su Presidente Marco Griffini “con el abandono los niños pierden el derecho de ser hijos, con el acogimiento familiar lo recuperan, terminan siendo salvados los niños y los padres adoptivos porque también logran la posibilidad de ser padres que les fue negada biológicamente”. En base a su experiencia señalan: no abandonar el abandono.
Siendo el Perú un país “amoroso” según las estadísticas de búsqueda en Internet por Google, hay una esperanza para encontrar estos vacíos en compromisos de vida que permitan que los niños vivan en familia, que tengan la certeza de saberse aceptados y queridos y que confíen en que alguien (sea sus padres o el Estado) los apoyará para que puedan ser persona sanas y felices.
Educadora
El mundo vive una deshumanización por la cantidad de niños (millones) explotados, analfabetos, flacos...
Nuestra civilización está en crisis, porque es la única especie que no cuida de su descendencia.
Ernesto Sabato
Antes del Fin
El abandono de los hijos tiene dimensiones monstruosas, si consideramos el desarrollo alcanzado en pleno siglo XXI. En el mundo, se estiman 145 millones de niños, niñas y adolescentes, de los cuales 12 millones son de América Latina y el Caribe (UNICEF, 2003). En el Perú, existen alrededor de 18,000 niños institucionalizados, cerca de 4,000 depende del INABIF-MIMDES, muchos pasan un promedio de 3 a 5 años viviendo en una institución y disminuyen dramáticamente las posibilidades de ser adoptados o reintegrarse a su familia de origen.
El abandono infantil es considerado por Amici dei Bambini como una de las cuatro emergencias humanitarias en el mundo, conjuntamente con el hambre, la guerra y las enfermedades mortales. Su gravedad radica en, ser poco visible para la sociedad, tener dimensiones de crecimiento alarmantes y que las respuestas de la institucionalización difícilmente logran la recuperación de la vida en familia (Franco Angeli: 2008 Report “Child Abandonment an emergency”)
La protección social de la infancia debe responder decididamente a la situación de alto riesgo cuando sus derechos son vulnerados o cuando su integridad física, emocional e intelectual está en peligro. Si los padres son los ausentes, el Estado debe velar por su integridad.
Muchos niños peruanos, no logran vivir su infancia como la etapa más importante del desarrollo humano. Uno de los factores son las actitudes o comportamientos de los adultos y de la sociedad.
El drama que viven y los pone en situación de vulnerabilidad permanente, tiene diferentes historias, la migración a la ciudad con la falsa oferta de una “madrina” que le dará la educación ansiada, el padre que se ausenta del hogar e ignora si sus hijos comen o no, la madre que se prostituye o los padres que se drogan y dejan de cuidar a sus hijos, o simplemente, el haber nacido con una discapacidad en un hogar pobre que no puede cubrir sus necesidades básicas.
El Perú no cuenta con estudios que permitan identificar las causas del abandono infantil, sin embargo los reportes realizados por el INABIF entre enero y julio del 2009 dan cuenta de una institucionalización de 7 a 8 niños por día. Entre las razones principales se encuentran la violencia familiar o sexual, el maltrato infantil y la discapacidad.
Actualmente, un 40% de los hogares de Inabif están en emergencia, tienen un altísimo número de niños por tutor (17 a 1), hacinamiento al 200% o 300% de su capacidad instalada, falta de apoyo sicológico y social, ausencia de un plan de desarrollo de vida que garantice su integración social, entre otros. El presupuesto asignado se mantiene igual desde el 2001 a pesar que la población ha crecido casi al triple, solo para cubrir el déficit de personal (388 tutores, 90 sicólogos) se requieren 5 millones de soles, sin embargo el MIMDES tiene otras prioridades que dejan a los niños institucionalizados en el último nivel de atención.
Países como Bulgaria, Brasil o Colombia, consideran como prioridad el desarrollo de un sistema efectivo de protección infantil, con compromisos de Estado para aplicar reformas sustanciales de las instituciones de cuidado y protección, incorporando estándares de calidad y promoviendo la inclusión social de los adolescentes luego del periodo de institucionalización.
Desde esta lógica, el Perú requiere fortalecer su Sistema de Atención Integral a la infancia y a la adolescencia, mandato del Código del Niño y del Adolescente vigente, que permita la articulación de servicios sociales y superar la formulación de planes. Todo ello sumado al fortalecimiento del INABIF, mejoras sustanciales en el financiamiento y mecanismos de descentralización de los servicios. Ello cobra una relevancia, al ser anfitriones del XX Congreso Panamericano del niño, niña y adolescentes, donde uno de los temas centrales, es la protección integral de la infancia.
Considerando la prevención para superar las compensaciones, debe favorecer que la población esté informada de los servicios de protección social a los cuales tiene derecho y evitar el abandono por falta de apoyo en la atención de las necesidades básicas. Realizar acciones de movilización social que le permitan valorar el Wawa Wasi para el cuidado diario y disminuir la expectativa que vaya a un albergue sin conocer las consecuencias de desarraigar a los hijos del vínculo familiar. Favorecer el acceso universal al SIS (Seguro integral de Salud) para una atención médica especializada frente a la discapacidad severa de un hijo, y evitar el dejarlo abandonado en un parque porque no se cuentan con los medios económicos para atenderlo.
Esta asistencia social debe ser integrada con los sectores sociales, con educación o salud, considerando el mediano plazo, es decir que la persona sea capaz de afrontar las circunstancias que originaron ese abandono o maltrato hacia sus hijos, que ayude a prevenir a que se repita con otros hijos sea porque conoce las consecuencias, o se informa sobre los servicios que le corresponden. Porqué no imaginar ampliar las transferencias condicionadas al proteger al niño con discapacidad.
Los niños, niñas y adolescentes en abandono tienen derecho al amor, a sentir que sí son especiales e importantes, a creer que puede haber un mundo de esperanza más allá del desarraigo familiar. De igual forma supone que reciban una atención especial durante su institucionalización a fin de que disminuyan los efectos del abandono, que cuente con un cuidador preocupado por su bienestar emocional más que el físico, que existan personas solidarias para compartir su tiempo libre, que se brinden recursos económicos suficientes para que la protección se extienda el tiempo suficiente que le permita al adolescente valerse por sí mismo.
Generalizar los programas de colocación familiar como lo hacen otros países, así nos acercaremos a los postulados que enfatiza Amici dei Bambini, en palabras de su Presidente Marco Griffini “con el abandono los niños pierden el derecho de ser hijos, con el acogimiento familiar lo recuperan, terminan siendo salvados los niños y los padres adoptivos porque también logran la posibilidad de ser padres que les fue negada biológicamente”. En base a su experiencia señalan: no abandonar el abandono.
Siendo el Perú un país “amoroso” según las estadísticas de búsqueda en Internet por Google, hay una esperanza para encontrar estos vacíos en compromisos de vida que permitan que los niños vivan en familia, que tengan la certeza de saberse aceptados y queridos y que confíen en que alguien (sea sus padres o el Estado) los apoyará para que puedan ser persona sanas y felices.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
"Crianza y Educación: integrando enfoques para el desarrollo infantil”
¿Qué desafíos supone la protección social de la niñez en nuestro país?
¿Cuánto podremos potenciar nuestra intervención?
¿Cómo vemos a los niños y a las niñas? ¿Cómo percibimos a la infancia peruana? ¿Qué tanto integramos la cultura con la educación?
¿Es posible integrar para innovar?
El abordaje de las necesidades y potencialidades de la primera infancia, supone reflexionar sobre nuestro marco conceptual, es decir, profundizar sobre el conjunto de conceptos, experiencias o principios que usamos como referencia para entender la realidad y para intervenir en ella. Desde esta perspectiva, definimos también nuestra posición personal y profesional frente a un determinado tema de intervención, respondiéndonos por ejemplo: ¿Cómo me sitúo frente al maltrato infantil? ¿Qué significa para mí, la explotación económica infantil?
En el presente artículo, comparto algunas ideas desarrolladas desde mi experiencia en investigación e implementación de programas de infancia a nivel nacional, que he sistematizado con dos principales énfasis de abordaje. Tiene la finalidad de proponer argumentos concensuados frente a la necesidad de invertir en la primera infancia. En primer lugar -privilegiando al niño o niña como principal beneficiario- se exponen cuáles son los desafíos que supone el desarrollo infantil y se asocian con la situación de la niñez en el Perú (correlacionada con la de sus familias) que justifica o sustenta la necesidad de intervención. En segundo lugar, considerando que los programas sociales responden a las políticas nacionales e internacionales, se reflexiona sobre sus implicaciones educativas.
Sobre esa base, se motiva a la reflexión sobre los conceptos que articulan la educación intercultural, entendida como el proceso educativo que integra a la crianza y socialización con las características del desarrollo infantil, lo que supone una atención con perspectiva integral. Eligiendo un orden metodológico para este documento, se sustentan en primer lugar los conceptos y luego se listan propuestas de intervención.
Crianza y socialización:
El niño[1] pequeño crece y se desarrolla al interior de una familia que es su principal contexto de aprendizaje. El hogar es un espacio social y afectivo, donde las influencias que reciben, interactúan o se superponen combinando sensaciones o sentimientos. Por ejemplo, un niño puede estar jugando feliz con su hermano y en otro momento peleando con él por un juguete.
El niño pequeño se relaciona con sus padres, hermanos y familiares de manera continua, recíproca y directa. A lo largo del día, recibe una serie de estímulos que desarrollan sus áreas del desarrollo (afectiva, social o intelectual) y se dan en función de una demanda (sea por el niño o por el adulto), por ejemplo en los momentos del sueño, el niño pide dormir con llanto o fastidio y el adulto responde. Es por ello, que la familia es reconocida por casi todas las culturas como un entorno importante para el desarrollo y socialización infantil.
La crianza es entendida como el conjunto de procedimientos culturales, sociales y sicológicos que utilizan los padres en la satisfacción de necesidades básicas del niño pequeño. Para ello, utilizan diferentes prácticas de crianza según sus experiencias previas; o por la valoración que le dan a las necesidades infantiles; pero especialmente en función de su concepción de niñez (es decir, el modo como ven y entienden a los niños). También influyen las expectativas de los padres hacia los hijos o del grupo cultural con la niñez.
La socialización infantil es un proceso que se da conforme el niño va creciendo, para la formación de conductas o adecuación de sus comportamientos y que le permite progresivamente su adaptación al grupo cultural. Siendo la familia el principal espacio de socialización, donde se establecen los lazos emocionales fuertes, especialmente en la primera infancia, porque desde que nace hasta los 5 años está en formación permanente, por ello los efectos (positivos o negativos) pueden durar toda la vida[2].
El ser humano es una especie que requiere de los adultos para sobrevivir y alcanzar sus metas de desarrollo. En ese sentido, una buena interacción de los padres con sus hijos aporta beneficios que van más allá de la supervivencia biológica porque aseguran su desarrollo pleno “para convertirse en humanos, en el sentido más general del término”[3], de igual forma la relación entre educadores y alumnos.
Crianza, educación y cultura:
La cultura suele verse como algo etéreo que nos llega de afuera o que no tiene una manifestación en la realidad, o como procesos estáticos o fijos que encasillan a la población en un grupo cultural determinado. La cultura, debe ser entendida como el conjunto de creencias, valores o percepciones, que son aprendidas e internalizadas desde el nacimiento, que luego se adoptan y se expresan en diversas formas como hábitos, costumbres o actitudes. La cultura influye nuestras acciones o interpretaciones que realizamos de las situaciones que vivimos y reflejan nuestros valores.
En ese sentido, existe un vínculo muy estrecho entre la crianza y la educación, porque los estímulos socio afectivos que brindan los padres a los hijos y los adultos a los niños, responden a su cultura. En la crianza infantil, se usan estrategias o prácticas culturales que les permita a los niños valerse por sí mismos y ser incorporados al grupo. En la satisfacción de las necesidades básicas de los niños, se integra a la crianza con la formación de valores, el aprendizaje de hábitos, el desarrollo de habilidades y conocimientos, es decir en su educación o desarrollo de la persona en su totalidad.
La educación es un recurso fundamental de lucha contra la pobreza y un mecanismo de inclusión social[4]. La educación desde una perspectiva integral, supone considerar los aspectos sico sociales del desarrollo infantil y aportar al cambio social de una sociedad. La problemática educativa del Perú está asociada con la calidad y cobertura pero especialmente por la efectividad [5] en la intervención (pertinencia cultural), incluyendo al poco reconocimiento de la familia y su influencia cultural en la formación de la persona.
Es importante abordar la interculturalidad, considerando que existen culturas que están en contacto pero no en conflicto y fomentar un diálogo entre culturas, para lograr un conocimiento mutuo, con respeto y aceptación a lo diferente, en un intercambio enriquecedor y con tolerancia frente a lo ajeno.
Las teorías del desarrollo socio emocional destacan la influencia de la cultura. Bronfenbrenner [6] considera cinco sistemas ambientales [7] desde la interacción personal hasta los niveles de relación influidos por la cultura. Si un niño crece en un entorno de discriminación, como por ejemplo, se le impide expresarse en su lengua materna o se le brinda estímulos distintos a su cosmovisión, se verá afectado en su confianza básica, requisito fundamental de un desarrollo sicosocial armonioso [8]. Por ello, es importante el rol de los educadores y una visión holística de la educación, articulando los aspectos educativos con los sociales y culturales y movilizando a los actores comunales e institucionales.
Por que invertir en la primera infancia:
Sobre la base de lo presentado, se resumen los argumentos que suponen una intervención en la primera infancia desde la perspectiva del niño y desde el diseño o implementación de los programas sociales. Ver cuadro a continuación:
Perspectiva del Niño/a
Perspectiva de los programas y políticas sociales
Desarrollo infantil
Situación de la niñez peruana
Capital humano y capital social
Importancia de los primeros años de vida en el desarrollo integral (bases del desarrollo personal y del 80% del aprendizaje)[9].
La atención integral posibilita su éxito en el futuro.
Nacen y crecen con limitaciones u obstáculos sociales, económicos y culturales que le impiden su incorporación en la sociedad. Si se acumulan, crean vulnerabilidad y exclusión
Existe muy poca visibilidad de la problemática de la niñez temprana en los planes, políticas y programas sociales y educativos, por lo tanto las coberturas de atención son insuficientes (Por ejemplo: 2 a 3 % de la demanda potencial y necesidades de cuidado diurno, 20% cobertura educativa).
Características del desarrollo infantil: integral, secuencial y en etapas determinadas (momentos oportunos)
Viven en serias condiciones de vulnerabilidad por graves problemas de supervivencia (altos índices de desnutrición, grados de morbilidad y mortalidad más altos).
Equidad y justicia social: Los niños menores de tres años son los más desatendidos entre la población pobre y la población rural. Sus efectos se manifiestan y agudizan entre los 3 y 5 años.
Intervenir en la primera infancia, es un mecanismo efectivo de prevención, en especial si se dirige a la población infantil más desfavorecida
Las desventajas educativas, especialmente en zonas rurales y urbano marginales, tienen sus orígenes en la primera infancia y acrecienta la pobreza actual y en el futuro
El desarrollo adecuado de las niñas y niños está relacionado con el cuidado y protección que les brindemos en las situaciones especialmente peligrosas o que los vulneran. Por ello se requiere voluntad política y social para prevenir y erradicar dichas situaciones
El grado de agudización de los efectos en el desarrollo por los problemas no atendidos es mayor en la niñez temprana: muertes por enfermedades prevenibles o tratables; Déficit educativos por falta de estimulación; entre otros
Niveles alarmante de pobreza de sus familias, carencia de servicios básicos y un deterioro paulatino de su calidad de vida, una de las causas de la transmisión intergeneracional de la pobreza TIP, la violencia familiar y maltrato infantil
La situación de la infancia no es solo un indicador para medir la condición global de una comunidad, es un terreno de convergencia de todas las acciones sociales mas importantes: salud, educación, saneamiento, vivienda y protección
Los significados y referentes emocionales se dan en la estructura familiar y afecta la socialización, las relaciones de género, las actitudes, identidad, entre otros.
La situación de salud y educación de las madres tiene efectos en los niños (malnutrición desde el embarazo, desinformación sobre requerimientos nutricionales, embarazo precoz)
Las políticas públicas a favor de la niñez, se ven afectadas por la concepción de infancia y la compleja confluencia de factores que intervienen y por ende, la determinación de fronteras e interrelaciones entre el mundo público y privado
Se le inculca al niño respeto consigo mismo en la medida que el adulto lo respete. Educarlo significa tratarlo como un ser humano y de pleno derecho
Limitadas oportunidades de ejercer y disfrutar de sus derechos (registro de nacimientos, protección legal frente a la violación de derechos)
Los estudios sobre las necesidades y posibilidades de la primera infancia son limitados; la información está fraccionada u oculta; no se sustenta la relevancia de su situación; a pesar que existan políticas y planes de acción por la infancia (PNAI, Acuerdo Nacional).
El niño es sujeto activo de aprendizaje y protagonista de sus experiencias en relación permanente con el medio ambiente físico y social
Las familias pobres depositan en la escuela sus expectativas de desarrollo (evitan cuestionar su calidad, consideran que es responsabilidad exclusiva del maestro y se someten a ellos
Los presupuestos y cobertura de programas sociales para la niñez temprana, son más bajos proporcionalmente con otros. Tienen poca o deficiente articulación con otros programas sociales, con el desarrollo económico, y son vistos como de segunda categoría. Los programas dirigidos a la atención integral de la primera infancia, deben ser multisectoriales
Acciones sociales integrales, con perspectiva de desarrollo
En el Perú algunas necesidades y posibilidades de la primera infancia son atendidas por los sectores del Estado: Educación, Mujer y Desarrollo Social o Salud. Según sus políticas y problemática priorizada, impulsan servicios como Cunas, Wawa Wasis o CRED. Sin embargo, no tienen el impacto necesario por diversas razones: marco legal poco promocional y desarticulado; escasos recursos financieros; coberturas insuficientes; mecanismos de gestión desintegrados; poca sistematización de propuestas; entre otros. Todo ello, agravado por una débil conciencia social sobre la necesidad impostergable del cuidado, protección y educación integral a la infancia, en reconocimiento a los primeros años de vida en el desarrollo humano y como condición de éxito futuro.
En el Perú, especialmente en las zonas rurales y de frontera, miles de niños y niñas nacen y crecen con obstáculos sociales, económicos y culturales que impiden su incorporación plena en la sociedad. Limitaciones que al acumularse, crean vulnerabilidad y exclusión, asociados a los niveles de supervivencia (desnutrición, morbilidad, mortalidad) y a la pobreza familiar (deterioro de su calidad de vida, violencia familiar o maltrato infantil).
Lo avanzado con el PNAI o el Acuerdo Nacional es insuficiente a nivel operativo. Las intervenciones no siempre consideran las características de desarrollo infantil: integral, secuencial y en momentos oportunos. Menos aún, sustentan las concepciones de niñez y las expectativas con la infancia, que subyacen implícita o explícitamente en sus diseños. Hay dispersión o duplicidad de programas entre sectores, Municipios y ONGs, a pesar que atender a la infancia permite medir la condición global de una comunidad y es un valioso espacio de convergencia social.
Algunas propuestas son brindar cuidado y protección para asegurar un crecimiento y desarrollo armonioso, bases para la intervención educativa con estrategias que asuman aspectos sico sociales del desarrollo. En respuesta a la demanda de atención integral, urge un reconocimiento a las diversas modalidades, fortalecimiento de su gestión y mejoramiento de la calidad educativa (efectividad y pertinencia cultural), valorando a la familia por su función formadora, socializadora y su influencia cultural.
Los sectores sociales de manera articulada y consensuada deben promover el desarrollo de capacidades y generar conocimientos, impulsando el intercambio de experiencias, sistematización, transferencia metodológica, entre otros. Recuperar y potenciar experiencias significativas de muchos educadores a nivel nacional, para ampliar coberturas o fortalecer lo existente. Ello con un trabajo integrado desde el Sistema Nacional de Atención Integral a la Infancia, liderando juntos incidencia política, sistemas de acompañamiento entre servicios, etc. Los centros de formación profesional pueden generar estudios, diagnósticos o evaluaciones para una mayor profundización de la realidad y propuestas de innovación educativa a través de sus tesis o programas respectivos.
Propuestas de fortalecimiento de educación intercultural:
Es importante profundizar sobre la necesidad de generar cambios sociales de manera planificada, promoviendo el estudio de una situación social para tratar de mejorar la calidad de la acción e innovar las prácticas educativas. Por ello se sugiere, desarrollar estrategias de Investigación acción, entendida como “una forma de indagación autoreflexiva que emprenden los participantes en situaciones sociales en orden a mejorar la racionalidad y la justicia de sus propias prácticas, su entendimiento de las misma...”. Carr y Kemmis. (1988)
Destacar sus tres componentes: auto reflexión, acción sobre la práctica y proceso formativo. Asumen su formación permanente y su desarrollo profesional, potencian su dimensión de investigadores y se estimulan a ser agentes de cambio educativo. Es una manera de conjugar la teoría con la práctica para generar cambios ante un problema determinado por los propios sujetos involucrados en ella.
Algunas propuestas de estrategias:
Recopilar y valorar el cúmulo de estímulos sociales o naturales de los padres y la comunidad cultural a la que pertenecen.
Evidenciar la gran riqueza de aprendizajes que potencian el desarrollo integral de los niños
Reflexionar sobre las formas de discriminación en el ámbito educativo.
· Promover programas de atención integral con participación multisectorial.
Sistematizar las experiencias desarrolladas desde la práctica con un esfuerzo de investigación acción.
Recoger los procedimientos que utilizan los padres en la crianza infantil, valorando los que favorecen el aprendizaje de conductas (hábitos, disciplina, juegos). Promover una reflexión sobre las prácticas que perjudican el desarrollo infantil, que afectan su integridad o su identidad
Recoger las expectativas de los padres y comunidad sobre la educación de sus hijos
Mantener una perspectiva intercultural permanente, desprejuiciada y horizontal y con respeto a las diferencias.
Finalmente, retomando el mensaje de una gran educadora como fue Gabriela Mistral, asumimos que Los niños pequeños no esperan, su nombre es hoy.
BIBLIOGRAFÍA
Anderson Jeanine 1993 “Desde Niñas: género y postergación en el Perú” UNICEF
Bustello, Minujin Editores, 2001 “Todos Entran: propuesta para sociedades incluyentes” UNICEF
Dolto Francoise 1999 “la educación en el núcleo familiar: preguntas, inseguridades y límites” Ed. Paidos Barcelona
Heise Maria, “Reflexiones sobre interculturalidad” en Boletín UNEBI, Perú 2000
Manarelli, Maria Emma “La infancia y la configuración de los vínculos en el Perú: un enfoque histórico” en Políticas Públicas e Infancia en el Perú (Niños del Millenium) Save The Children 2002
Roeders, Paul 1997 “Aprendiendo juntos” Walkiria Ediciones
Silva Giselle, “Los Padres y el desarrollo Infantil” en Early Child Matters Fundación Bernard van Leer
Vásquez de Velasco, Carmen, Cruz Pilar, Bolaños Aldo y Fuller Norma, 1993 “Como recuperar patrones de crianza infantil” UNICEF SUMBI
Vásquez de Velasco, Carmen, 2004 “Prototipo Normativo sobre los Derechos de la Niñez y Adolescencia Indígenas en las Américas” IIN Instituto Interamericano del Niño
UNICEF 2004 Digest Innocenti N° 11 “Asegurar el Derecho de los niños indígenas”
Wicks-Nelson Rita, Israel Allen C. (1997) Psicopatología del Niño y del adolescente España
[1] A partir de este párrafo se utilizará el término Niño en genérico, para referirse tanto a las niñas como a los niños.
[2] Maccoby (1992) citado por Silva Giselle
[3] Ob. Cit. Silva Giselle
[4] Ob. Cit. Varios autores: Madueño, CEPAL, Banco Mundial
[5] Entendida como la percepción que tienen los usuarios sobre la intervención educativa, en función de la satisfacción de sus necesidades
[6] Citado por Santrock en “Psicología de la Educación Cáp. 3 Contextos sociales y desarrollo socio emocional 2002.
[7] Teoría Ecológica: Microsistema: donde el individuo pasa un tiempo considerable, mesosistema: vínculos entre los micro sistemas, exosistema: experiencias que influyen en la persona y se experimentan en el contexto inmediato, macrosistema: involucra la cultura, valores y costumbres y cronosistema: condiciones socio históricas del desarrollo infantil.
[8] Erikson, 1980: Infancia y Sociedad WEB:oldsci.eiu.edu
[9] Esta afirmación es ampliamente sustentada por teóricos de la sicología como Bloom, Erickson, Piaget, entre otros.
¿Cuánto podremos potenciar nuestra intervención?
¿Cómo vemos a los niños y a las niñas? ¿Cómo percibimos a la infancia peruana? ¿Qué tanto integramos la cultura con la educación?
¿Es posible integrar para innovar?
El abordaje de las necesidades y potencialidades de la primera infancia, supone reflexionar sobre nuestro marco conceptual, es decir, profundizar sobre el conjunto de conceptos, experiencias o principios que usamos como referencia para entender la realidad y para intervenir en ella. Desde esta perspectiva, definimos también nuestra posición personal y profesional frente a un determinado tema de intervención, respondiéndonos por ejemplo: ¿Cómo me sitúo frente al maltrato infantil? ¿Qué significa para mí, la explotación económica infantil?
En el presente artículo, comparto algunas ideas desarrolladas desde mi experiencia en investigación e implementación de programas de infancia a nivel nacional, que he sistematizado con dos principales énfasis de abordaje. Tiene la finalidad de proponer argumentos concensuados frente a la necesidad de invertir en la primera infancia. En primer lugar -privilegiando al niño o niña como principal beneficiario- se exponen cuáles son los desafíos que supone el desarrollo infantil y se asocian con la situación de la niñez en el Perú (correlacionada con la de sus familias) que justifica o sustenta la necesidad de intervención. En segundo lugar, considerando que los programas sociales responden a las políticas nacionales e internacionales, se reflexiona sobre sus implicaciones educativas.
Sobre esa base, se motiva a la reflexión sobre los conceptos que articulan la educación intercultural, entendida como el proceso educativo que integra a la crianza y socialización con las características del desarrollo infantil, lo que supone una atención con perspectiva integral. Eligiendo un orden metodológico para este documento, se sustentan en primer lugar los conceptos y luego se listan propuestas de intervención.
Crianza y socialización:
El niño[1] pequeño crece y se desarrolla al interior de una familia que es su principal contexto de aprendizaje. El hogar es un espacio social y afectivo, donde las influencias que reciben, interactúan o se superponen combinando sensaciones o sentimientos. Por ejemplo, un niño puede estar jugando feliz con su hermano y en otro momento peleando con él por un juguete.
El niño pequeño se relaciona con sus padres, hermanos y familiares de manera continua, recíproca y directa. A lo largo del día, recibe una serie de estímulos que desarrollan sus áreas del desarrollo (afectiva, social o intelectual) y se dan en función de una demanda (sea por el niño o por el adulto), por ejemplo en los momentos del sueño, el niño pide dormir con llanto o fastidio y el adulto responde. Es por ello, que la familia es reconocida por casi todas las culturas como un entorno importante para el desarrollo y socialización infantil.
La crianza es entendida como el conjunto de procedimientos culturales, sociales y sicológicos que utilizan los padres en la satisfacción de necesidades básicas del niño pequeño. Para ello, utilizan diferentes prácticas de crianza según sus experiencias previas; o por la valoración que le dan a las necesidades infantiles; pero especialmente en función de su concepción de niñez (es decir, el modo como ven y entienden a los niños). También influyen las expectativas de los padres hacia los hijos o del grupo cultural con la niñez.
La socialización infantil es un proceso que se da conforme el niño va creciendo, para la formación de conductas o adecuación de sus comportamientos y que le permite progresivamente su adaptación al grupo cultural. Siendo la familia el principal espacio de socialización, donde se establecen los lazos emocionales fuertes, especialmente en la primera infancia, porque desde que nace hasta los 5 años está en formación permanente, por ello los efectos (positivos o negativos) pueden durar toda la vida[2].
El ser humano es una especie que requiere de los adultos para sobrevivir y alcanzar sus metas de desarrollo. En ese sentido, una buena interacción de los padres con sus hijos aporta beneficios que van más allá de la supervivencia biológica porque aseguran su desarrollo pleno “para convertirse en humanos, en el sentido más general del término”[3], de igual forma la relación entre educadores y alumnos.
Crianza, educación y cultura:
La cultura suele verse como algo etéreo que nos llega de afuera o que no tiene una manifestación en la realidad, o como procesos estáticos o fijos que encasillan a la población en un grupo cultural determinado. La cultura, debe ser entendida como el conjunto de creencias, valores o percepciones, que son aprendidas e internalizadas desde el nacimiento, que luego se adoptan y se expresan en diversas formas como hábitos, costumbres o actitudes. La cultura influye nuestras acciones o interpretaciones que realizamos de las situaciones que vivimos y reflejan nuestros valores.
En ese sentido, existe un vínculo muy estrecho entre la crianza y la educación, porque los estímulos socio afectivos que brindan los padres a los hijos y los adultos a los niños, responden a su cultura. En la crianza infantil, se usan estrategias o prácticas culturales que les permita a los niños valerse por sí mismos y ser incorporados al grupo. En la satisfacción de las necesidades básicas de los niños, se integra a la crianza con la formación de valores, el aprendizaje de hábitos, el desarrollo de habilidades y conocimientos, es decir en su educación o desarrollo de la persona en su totalidad.
La educación es un recurso fundamental de lucha contra la pobreza y un mecanismo de inclusión social[4]. La educación desde una perspectiva integral, supone considerar los aspectos sico sociales del desarrollo infantil y aportar al cambio social de una sociedad. La problemática educativa del Perú está asociada con la calidad y cobertura pero especialmente por la efectividad [5] en la intervención (pertinencia cultural), incluyendo al poco reconocimiento de la familia y su influencia cultural en la formación de la persona.
Es importante abordar la interculturalidad, considerando que existen culturas que están en contacto pero no en conflicto y fomentar un diálogo entre culturas, para lograr un conocimiento mutuo, con respeto y aceptación a lo diferente, en un intercambio enriquecedor y con tolerancia frente a lo ajeno.
Las teorías del desarrollo socio emocional destacan la influencia de la cultura. Bronfenbrenner [6] considera cinco sistemas ambientales [7] desde la interacción personal hasta los niveles de relación influidos por la cultura. Si un niño crece en un entorno de discriminación, como por ejemplo, se le impide expresarse en su lengua materna o se le brinda estímulos distintos a su cosmovisión, se verá afectado en su confianza básica, requisito fundamental de un desarrollo sicosocial armonioso [8]. Por ello, es importante el rol de los educadores y una visión holística de la educación, articulando los aspectos educativos con los sociales y culturales y movilizando a los actores comunales e institucionales.
Por que invertir en la primera infancia:
Sobre la base de lo presentado, se resumen los argumentos que suponen una intervención en la primera infancia desde la perspectiva del niño y desde el diseño o implementación de los programas sociales. Ver cuadro a continuación:
Perspectiva del Niño/a
Perspectiva de los programas y políticas sociales
Desarrollo infantil
Situación de la niñez peruana
Capital humano y capital social
Importancia de los primeros años de vida en el desarrollo integral (bases del desarrollo personal y del 80% del aprendizaje)[9].
La atención integral posibilita su éxito en el futuro.
Nacen y crecen con limitaciones u obstáculos sociales, económicos y culturales que le impiden su incorporación en la sociedad. Si se acumulan, crean vulnerabilidad y exclusión
Existe muy poca visibilidad de la problemática de la niñez temprana en los planes, políticas y programas sociales y educativos, por lo tanto las coberturas de atención son insuficientes (Por ejemplo: 2 a 3 % de la demanda potencial y necesidades de cuidado diurno, 20% cobertura educativa).
Características del desarrollo infantil: integral, secuencial y en etapas determinadas (momentos oportunos)
Viven en serias condiciones de vulnerabilidad por graves problemas de supervivencia (altos índices de desnutrición, grados de morbilidad y mortalidad más altos).
Equidad y justicia social: Los niños menores de tres años son los más desatendidos entre la población pobre y la población rural. Sus efectos se manifiestan y agudizan entre los 3 y 5 años.
Intervenir en la primera infancia, es un mecanismo efectivo de prevención, en especial si se dirige a la población infantil más desfavorecida
Las desventajas educativas, especialmente en zonas rurales y urbano marginales, tienen sus orígenes en la primera infancia y acrecienta la pobreza actual y en el futuro
El desarrollo adecuado de las niñas y niños está relacionado con el cuidado y protección que les brindemos en las situaciones especialmente peligrosas o que los vulneran. Por ello se requiere voluntad política y social para prevenir y erradicar dichas situaciones
El grado de agudización de los efectos en el desarrollo por los problemas no atendidos es mayor en la niñez temprana: muertes por enfermedades prevenibles o tratables; Déficit educativos por falta de estimulación; entre otros
Niveles alarmante de pobreza de sus familias, carencia de servicios básicos y un deterioro paulatino de su calidad de vida, una de las causas de la transmisión intergeneracional de la pobreza TIP, la violencia familiar y maltrato infantil
La situación de la infancia no es solo un indicador para medir la condición global de una comunidad, es un terreno de convergencia de todas las acciones sociales mas importantes: salud, educación, saneamiento, vivienda y protección
Los significados y referentes emocionales se dan en la estructura familiar y afecta la socialización, las relaciones de género, las actitudes, identidad, entre otros.
La situación de salud y educación de las madres tiene efectos en los niños (malnutrición desde el embarazo, desinformación sobre requerimientos nutricionales, embarazo precoz)
Las políticas públicas a favor de la niñez, se ven afectadas por la concepción de infancia y la compleja confluencia de factores que intervienen y por ende, la determinación de fronteras e interrelaciones entre el mundo público y privado
Se le inculca al niño respeto consigo mismo en la medida que el adulto lo respete. Educarlo significa tratarlo como un ser humano y de pleno derecho
Limitadas oportunidades de ejercer y disfrutar de sus derechos (registro de nacimientos, protección legal frente a la violación de derechos)
Los estudios sobre las necesidades y posibilidades de la primera infancia son limitados; la información está fraccionada u oculta; no se sustenta la relevancia de su situación; a pesar que existan políticas y planes de acción por la infancia (PNAI, Acuerdo Nacional).
El niño es sujeto activo de aprendizaje y protagonista de sus experiencias en relación permanente con el medio ambiente físico y social
Las familias pobres depositan en la escuela sus expectativas de desarrollo (evitan cuestionar su calidad, consideran que es responsabilidad exclusiva del maestro y se someten a ellos
Los presupuestos y cobertura de programas sociales para la niñez temprana, son más bajos proporcionalmente con otros. Tienen poca o deficiente articulación con otros programas sociales, con el desarrollo económico, y son vistos como de segunda categoría. Los programas dirigidos a la atención integral de la primera infancia, deben ser multisectoriales
Acciones sociales integrales, con perspectiva de desarrollo
En el Perú algunas necesidades y posibilidades de la primera infancia son atendidas por los sectores del Estado: Educación, Mujer y Desarrollo Social o Salud. Según sus políticas y problemática priorizada, impulsan servicios como Cunas, Wawa Wasis o CRED. Sin embargo, no tienen el impacto necesario por diversas razones: marco legal poco promocional y desarticulado; escasos recursos financieros; coberturas insuficientes; mecanismos de gestión desintegrados; poca sistematización de propuestas; entre otros. Todo ello, agravado por una débil conciencia social sobre la necesidad impostergable del cuidado, protección y educación integral a la infancia, en reconocimiento a los primeros años de vida en el desarrollo humano y como condición de éxito futuro.
En el Perú, especialmente en las zonas rurales y de frontera, miles de niños y niñas nacen y crecen con obstáculos sociales, económicos y culturales que impiden su incorporación plena en la sociedad. Limitaciones que al acumularse, crean vulnerabilidad y exclusión, asociados a los niveles de supervivencia (desnutrición, morbilidad, mortalidad) y a la pobreza familiar (deterioro de su calidad de vida, violencia familiar o maltrato infantil).
Lo avanzado con el PNAI o el Acuerdo Nacional es insuficiente a nivel operativo. Las intervenciones no siempre consideran las características de desarrollo infantil: integral, secuencial y en momentos oportunos. Menos aún, sustentan las concepciones de niñez y las expectativas con la infancia, que subyacen implícita o explícitamente en sus diseños. Hay dispersión o duplicidad de programas entre sectores, Municipios y ONGs, a pesar que atender a la infancia permite medir la condición global de una comunidad y es un valioso espacio de convergencia social.
Algunas propuestas son brindar cuidado y protección para asegurar un crecimiento y desarrollo armonioso, bases para la intervención educativa con estrategias que asuman aspectos sico sociales del desarrollo. En respuesta a la demanda de atención integral, urge un reconocimiento a las diversas modalidades, fortalecimiento de su gestión y mejoramiento de la calidad educativa (efectividad y pertinencia cultural), valorando a la familia por su función formadora, socializadora y su influencia cultural.
Los sectores sociales de manera articulada y consensuada deben promover el desarrollo de capacidades y generar conocimientos, impulsando el intercambio de experiencias, sistematización, transferencia metodológica, entre otros. Recuperar y potenciar experiencias significativas de muchos educadores a nivel nacional, para ampliar coberturas o fortalecer lo existente. Ello con un trabajo integrado desde el Sistema Nacional de Atención Integral a la Infancia, liderando juntos incidencia política, sistemas de acompañamiento entre servicios, etc. Los centros de formación profesional pueden generar estudios, diagnósticos o evaluaciones para una mayor profundización de la realidad y propuestas de innovación educativa a través de sus tesis o programas respectivos.
Propuestas de fortalecimiento de educación intercultural:
Es importante profundizar sobre la necesidad de generar cambios sociales de manera planificada, promoviendo el estudio de una situación social para tratar de mejorar la calidad de la acción e innovar las prácticas educativas. Por ello se sugiere, desarrollar estrategias de Investigación acción, entendida como “una forma de indagación autoreflexiva que emprenden los participantes en situaciones sociales en orden a mejorar la racionalidad y la justicia de sus propias prácticas, su entendimiento de las misma...”. Carr y Kemmis. (1988)
Destacar sus tres componentes: auto reflexión, acción sobre la práctica y proceso formativo. Asumen su formación permanente y su desarrollo profesional, potencian su dimensión de investigadores y se estimulan a ser agentes de cambio educativo. Es una manera de conjugar la teoría con la práctica para generar cambios ante un problema determinado por los propios sujetos involucrados en ella.
Algunas propuestas de estrategias:
Recopilar y valorar el cúmulo de estímulos sociales o naturales de los padres y la comunidad cultural a la que pertenecen.
Evidenciar la gran riqueza de aprendizajes que potencian el desarrollo integral de los niños
Reflexionar sobre las formas de discriminación en el ámbito educativo.
· Promover programas de atención integral con participación multisectorial.
Sistematizar las experiencias desarrolladas desde la práctica con un esfuerzo de investigación acción.
Recoger los procedimientos que utilizan los padres en la crianza infantil, valorando los que favorecen el aprendizaje de conductas (hábitos, disciplina, juegos). Promover una reflexión sobre las prácticas que perjudican el desarrollo infantil, que afectan su integridad o su identidad
Recoger las expectativas de los padres y comunidad sobre la educación de sus hijos
Mantener una perspectiva intercultural permanente, desprejuiciada y horizontal y con respeto a las diferencias.
Finalmente, retomando el mensaje de una gran educadora como fue Gabriela Mistral, asumimos que Los niños pequeños no esperan, su nombre es hoy.
BIBLIOGRAFÍA
Anderson Jeanine 1993 “Desde Niñas: género y postergación en el Perú” UNICEF
Bustello, Minujin Editores, 2001 “Todos Entran: propuesta para sociedades incluyentes” UNICEF
Dolto Francoise 1999 “la educación en el núcleo familiar: preguntas, inseguridades y límites” Ed. Paidos Barcelona
Heise Maria, “Reflexiones sobre interculturalidad” en Boletín UNEBI, Perú 2000
Manarelli, Maria Emma “La infancia y la configuración de los vínculos en el Perú: un enfoque histórico” en Políticas Públicas e Infancia en el Perú (Niños del Millenium) Save The Children 2002
Roeders, Paul 1997 “Aprendiendo juntos” Walkiria Ediciones
Silva Giselle, “Los Padres y el desarrollo Infantil” en Early Child Matters Fundación Bernard van Leer
Vásquez de Velasco, Carmen, Cruz Pilar, Bolaños Aldo y Fuller Norma, 1993 “Como recuperar patrones de crianza infantil” UNICEF SUMBI
Vásquez de Velasco, Carmen, 2004 “Prototipo Normativo sobre los Derechos de la Niñez y Adolescencia Indígenas en las Américas” IIN Instituto Interamericano del Niño
UNICEF 2004 Digest Innocenti N° 11 “Asegurar el Derecho de los niños indígenas”
Wicks-Nelson Rita, Israel Allen C. (1997) Psicopatología del Niño y del adolescente España
[1] A partir de este párrafo se utilizará el término Niño en genérico, para referirse tanto a las niñas como a los niños.
[2] Maccoby (1992) citado por Silva Giselle
[3] Ob. Cit. Silva Giselle
[4] Ob. Cit. Varios autores: Madueño, CEPAL, Banco Mundial
[5] Entendida como la percepción que tienen los usuarios sobre la intervención educativa, en función de la satisfacción de sus necesidades
[6] Citado por Santrock en “Psicología de la Educación Cáp. 3 Contextos sociales y desarrollo socio emocional 2002.
[7] Teoría Ecológica: Microsistema: donde el individuo pasa un tiempo considerable, mesosistema: vínculos entre los micro sistemas, exosistema: experiencias que influyen en la persona y se experimentan en el contexto inmediato, macrosistema: involucra la cultura, valores y costumbres y cronosistema: condiciones socio históricas del desarrollo infantil.
[8] Erikson, 1980: Infancia y Sociedad WEB:oldsci.eiu.edu
[9] Esta afirmación es ampliamente sustentada por teóricos de la sicología como Bloom, Erickson, Piaget, entre otros.
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