¿Qué desafíos supone la protección social de la niñez en nuestro país?
¿Cuánto podremos potenciar nuestra intervención?
¿Cómo vemos a los niños y a las niñas? ¿Cómo percibimos a la infancia peruana? ¿Qué tanto integramos la cultura con la educación?
¿Es posible integrar para innovar?
El abordaje de las necesidades y potencialidades de la primera infancia, supone reflexionar sobre nuestro marco conceptual, es decir, profundizar sobre el conjunto de conceptos, experiencias o principios que usamos como referencia para entender la realidad y para intervenir en ella. Desde esta perspectiva, definimos también nuestra posición personal y profesional frente a un determinado tema de intervención, respondiéndonos por ejemplo: ¿Cómo me sitúo frente al maltrato infantil? ¿Qué significa para mí, la explotación económica infantil?
En el presente artículo, comparto algunas ideas desarrolladas desde mi experiencia en investigación e implementación de programas de infancia a nivel nacional, que he sistematizado con dos principales énfasis de abordaje. Tiene la finalidad de proponer argumentos concensuados frente a la necesidad de invertir en la primera infancia. En primer lugar -privilegiando al niño o niña como principal beneficiario- se exponen cuáles son los desafíos que supone el desarrollo infantil y se asocian con la situación de la niñez en el Perú (correlacionada con la de sus familias) que justifica o sustenta la necesidad de intervención. En segundo lugar, considerando que los programas sociales responden a las políticas nacionales e internacionales, se reflexiona sobre sus implicaciones educativas.
Sobre esa base, se motiva a la reflexión sobre los conceptos que articulan la educación intercultural, entendida como el proceso educativo que integra a la crianza y socialización con las características del desarrollo infantil, lo que supone una atención con perspectiva integral. Eligiendo un orden metodológico para este documento, se sustentan en primer lugar los conceptos y luego se listan propuestas de intervención.
Crianza y socialización:
El niño[1] pequeño crece y se desarrolla al interior de una familia que es su principal contexto de aprendizaje. El hogar es un espacio social y afectivo, donde las influencias que reciben, interactúan o se superponen combinando sensaciones o sentimientos. Por ejemplo, un niño puede estar jugando feliz con su hermano y en otro momento peleando con él por un juguete.
El niño pequeño se relaciona con sus padres, hermanos y familiares de manera continua, recíproca y directa. A lo largo del día, recibe una serie de estímulos que desarrollan sus áreas del desarrollo (afectiva, social o intelectual) y se dan en función de una demanda (sea por el niño o por el adulto), por ejemplo en los momentos del sueño, el niño pide dormir con llanto o fastidio y el adulto responde. Es por ello, que la familia es reconocida por casi todas las culturas como un entorno importante para el desarrollo y socialización infantil.
La crianza es entendida como el conjunto de procedimientos culturales, sociales y sicológicos que utilizan los padres en la satisfacción de necesidades básicas del niño pequeño. Para ello, utilizan diferentes prácticas de crianza según sus experiencias previas; o por la valoración que le dan a las necesidades infantiles; pero especialmente en función de su concepción de niñez (es decir, el modo como ven y entienden a los niños). También influyen las expectativas de los padres hacia los hijos o del grupo cultural con la niñez.
La socialización infantil es un proceso que se da conforme el niño va creciendo, para la formación de conductas o adecuación de sus comportamientos y que le permite progresivamente su adaptación al grupo cultural. Siendo la familia el principal espacio de socialización, donde se establecen los lazos emocionales fuertes, especialmente en la primera infancia, porque desde que nace hasta los 5 años está en formación permanente, por ello los efectos (positivos o negativos) pueden durar toda la vida[2].
El ser humano es una especie que requiere de los adultos para sobrevivir y alcanzar sus metas de desarrollo. En ese sentido, una buena interacción de los padres con sus hijos aporta beneficios que van más allá de la supervivencia biológica porque aseguran su desarrollo pleno “para convertirse en humanos, en el sentido más general del término”[3], de igual forma la relación entre educadores y alumnos.
Crianza, educación y cultura:
La cultura suele verse como algo etéreo que nos llega de afuera o que no tiene una manifestación en la realidad, o como procesos estáticos o fijos que encasillan a la población en un grupo cultural determinado. La cultura, debe ser entendida como el conjunto de creencias, valores o percepciones, que son aprendidas e internalizadas desde el nacimiento, que luego se adoptan y se expresan en diversas formas como hábitos, costumbres o actitudes. La cultura influye nuestras acciones o interpretaciones que realizamos de las situaciones que vivimos y reflejan nuestros valores.
En ese sentido, existe un vínculo muy estrecho entre la crianza y la educación, porque los estímulos socio afectivos que brindan los padres a los hijos y los adultos a los niños, responden a su cultura. En la crianza infantil, se usan estrategias o prácticas culturales que les permita a los niños valerse por sí mismos y ser incorporados al grupo. En la satisfacción de las necesidades básicas de los niños, se integra a la crianza con la formación de valores, el aprendizaje de hábitos, el desarrollo de habilidades y conocimientos, es decir en su educación o desarrollo de la persona en su totalidad.
La educación es un recurso fundamental de lucha contra la pobreza y un mecanismo de inclusión social[4]. La educación desde una perspectiva integral, supone considerar los aspectos sico sociales del desarrollo infantil y aportar al cambio social de una sociedad. La problemática educativa del Perú está asociada con la calidad y cobertura pero especialmente por la efectividad [5] en la intervención (pertinencia cultural), incluyendo al poco reconocimiento de la familia y su influencia cultural en la formación de la persona.
Es importante abordar la interculturalidad, considerando que existen culturas que están en contacto pero no en conflicto y fomentar un diálogo entre culturas, para lograr un conocimiento mutuo, con respeto y aceptación a lo diferente, en un intercambio enriquecedor y con tolerancia frente a lo ajeno.
Las teorías del desarrollo socio emocional destacan la influencia de la cultura. Bronfenbrenner [6] considera cinco sistemas ambientales [7] desde la interacción personal hasta los niveles de relación influidos por la cultura. Si un niño crece en un entorno de discriminación, como por ejemplo, se le impide expresarse en su lengua materna o se le brinda estímulos distintos a su cosmovisión, se verá afectado en su confianza básica, requisito fundamental de un desarrollo sicosocial armonioso [8]. Por ello, es importante el rol de los educadores y una visión holística de la educación, articulando los aspectos educativos con los sociales y culturales y movilizando a los actores comunales e institucionales.
Por que invertir en la primera infancia:
Sobre la base de lo presentado, se resumen los argumentos que suponen una intervención en la primera infancia desde la perspectiva del niño y desde el diseño o implementación de los programas sociales. Ver cuadro a continuación:
Perspectiva del Niño/a
Perspectiva de los programas y políticas sociales
Desarrollo infantil
Situación de la niñez peruana
Capital humano y capital social
Importancia de los primeros años de vida en el desarrollo integral (bases del desarrollo personal y del 80% del aprendizaje)[9].
La atención integral posibilita su éxito en el futuro.
Nacen y crecen con limitaciones u obstáculos sociales, económicos y culturales que le impiden su incorporación en la sociedad. Si se acumulan, crean vulnerabilidad y exclusión
Existe muy poca visibilidad de la problemática de la niñez temprana en los planes, políticas y programas sociales y educativos, por lo tanto las coberturas de atención son insuficientes (Por ejemplo: 2 a 3 % de la demanda potencial y necesidades de cuidado diurno, 20% cobertura educativa).
Características del desarrollo infantil: integral, secuencial y en etapas determinadas (momentos oportunos)
Viven en serias condiciones de vulnerabilidad por graves problemas de supervivencia (altos índices de desnutrición, grados de morbilidad y mortalidad más altos).
Equidad y justicia social: Los niños menores de tres años son los más desatendidos entre la población pobre y la población rural. Sus efectos se manifiestan y agudizan entre los 3 y 5 años.
Intervenir en la primera infancia, es un mecanismo efectivo de prevención, en especial si se dirige a la población infantil más desfavorecida
Las desventajas educativas, especialmente en zonas rurales y urbano marginales, tienen sus orígenes en la primera infancia y acrecienta la pobreza actual y en el futuro
El desarrollo adecuado de las niñas y niños está relacionado con el cuidado y protección que les brindemos en las situaciones especialmente peligrosas o que los vulneran. Por ello se requiere voluntad política y social para prevenir y erradicar dichas situaciones
El grado de agudización de los efectos en el desarrollo por los problemas no atendidos es mayor en la niñez temprana: muertes por enfermedades prevenibles o tratables; Déficit educativos por falta de estimulación; entre otros
Niveles alarmante de pobreza de sus familias, carencia de servicios básicos y un deterioro paulatino de su calidad de vida, una de las causas de la transmisión intergeneracional de la pobreza TIP, la violencia familiar y maltrato infantil
La situación de la infancia no es solo un indicador para medir la condición global de una comunidad, es un terreno de convergencia de todas las acciones sociales mas importantes: salud, educación, saneamiento, vivienda y protección
Los significados y referentes emocionales se dan en la estructura familiar y afecta la socialización, las relaciones de género, las actitudes, identidad, entre otros.
La situación de salud y educación de las madres tiene efectos en los niños (malnutrición desde el embarazo, desinformación sobre requerimientos nutricionales, embarazo precoz)
Las políticas públicas a favor de la niñez, se ven afectadas por la concepción de infancia y la compleja confluencia de factores que intervienen y por ende, la determinación de fronteras e interrelaciones entre el mundo público y privado
Se le inculca al niño respeto consigo mismo en la medida que el adulto lo respete. Educarlo significa tratarlo como un ser humano y de pleno derecho
Limitadas oportunidades de ejercer y disfrutar de sus derechos (registro de nacimientos, protección legal frente a la violación de derechos)
Los estudios sobre las necesidades y posibilidades de la primera infancia son limitados; la información está fraccionada u oculta; no se sustenta la relevancia de su situación; a pesar que existan políticas y planes de acción por la infancia (PNAI, Acuerdo Nacional).
El niño es sujeto activo de aprendizaje y protagonista de sus experiencias en relación permanente con el medio ambiente físico y social
Las familias pobres depositan en la escuela sus expectativas de desarrollo (evitan cuestionar su calidad, consideran que es responsabilidad exclusiva del maestro y se someten a ellos
Los presupuestos y cobertura de programas sociales para la niñez temprana, son más bajos proporcionalmente con otros. Tienen poca o deficiente articulación con otros programas sociales, con el desarrollo económico, y son vistos como de segunda categoría. Los programas dirigidos a la atención integral de la primera infancia, deben ser multisectoriales
Acciones sociales integrales, con perspectiva de desarrollo
En el Perú algunas necesidades y posibilidades de la primera infancia son atendidas por los sectores del Estado: Educación, Mujer y Desarrollo Social o Salud. Según sus políticas y problemática priorizada, impulsan servicios como Cunas, Wawa Wasis o CRED. Sin embargo, no tienen el impacto necesario por diversas razones: marco legal poco promocional y desarticulado; escasos recursos financieros; coberturas insuficientes; mecanismos de gestión desintegrados; poca sistematización de propuestas; entre otros. Todo ello, agravado por una débil conciencia social sobre la necesidad impostergable del cuidado, protección y educación integral a la infancia, en reconocimiento a los primeros años de vida en el desarrollo humano y como condición de éxito futuro.
En el Perú, especialmente en las zonas rurales y de frontera, miles de niños y niñas nacen y crecen con obstáculos sociales, económicos y culturales que impiden su incorporación plena en la sociedad. Limitaciones que al acumularse, crean vulnerabilidad y exclusión, asociados a los niveles de supervivencia (desnutrición, morbilidad, mortalidad) y a la pobreza familiar (deterioro de su calidad de vida, violencia familiar o maltrato infantil).
Lo avanzado con el PNAI o el Acuerdo Nacional es insuficiente a nivel operativo. Las intervenciones no siempre consideran las características de desarrollo infantil: integral, secuencial y en momentos oportunos. Menos aún, sustentan las concepciones de niñez y las expectativas con la infancia, que subyacen implícita o explícitamente en sus diseños. Hay dispersión o duplicidad de programas entre sectores, Municipios y ONGs, a pesar que atender a la infancia permite medir la condición global de una comunidad y es un valioso espacio de convergencia social.
Algunas propuestas son brindar cuidado y protección para asegurar un crecimiento y desarrollo armonioso, bases para la intervención educativa con estrategias que asuman aspectos sico sociales del desarrollo. En respuesta a la demanda de atención integral, urge un reconocimiento a las diversas modalidades, fortalecimiento de su gestión y mejoramiento de la calidad educativa (efectividad y pertinencia cultural), valorando a la familia por su función formadora, socializadora y su influencia cultural.
Los sectores sociales de manera articulada y consensuada deben promover el desarrollo de capacidades y generar conocimientos, impulsando el intercambio de experiencias, sistematización, transferencia metodológica, entre otros. Recuperar y potenciar experiencias significativas de muchos educadores a nivel nacional, para ampliar coberturas o fortalecer lo existente. Ello con un trabajo integrado desde el Sistema Nacional de Atención Integral a la Infancia, liderando juntos incidencia política, sistemas de acompañamiento entre servicios, etc. Los centros de formación profesional pueden generar estudios, diagnósticos o evaluaciones para una mayor profundización de la realidad y propuestas de innovación educativa a través de sus tesis o programas respectivos.
Propuestas de fortalecimiento de educación intercultural:
Es importante profundizar sobre la necesidad de generar cambios sociales de manera planificada, promoviendo el estudio de una situación social para tratar de mejorar la calidad de la acción e innovar las prácticas educativas. Por ello se sugiere, desarrollar estrategias de Investigación acción, entendida como “una forma de indagación autoreflexiva que emprenden los participantes en situaciones sociales en orden a mejorar la racionalidad y la justicia de sus propias prácticas, su entendimiento de las misma...”. Carr y Kemmis. (1988)
Destacar sus tres componentes: auto reflexión, acción sobre la práctica y proceso formativo. Asumen su formación permanente y su desarrollo profesional, potencian su dimensión de investigadores y se estimulan a ser agentes de cambio educativo. Es una manera de conjugar la teoría con la práctica para generar cambios ante un problema determinado por los propios sujetos involucrados en ella.
Algunas propuestas de estrategias:
Recopilar y valorar el cúmulo de estímulos sociales o naturales de los padres y la comunidad cultural a la que pertenecen.
Evidenciar la gran riqueza de aprendizajes que potencian el desarrollo integral de los niños
Reflexionar sobre las formas de discriminación en el ámbito educativo.
· Promover programas de atención integral con participación multisectorial.
Sistematizar las experiencias desarrolladas desde la práctica con un esfuerzo de investigación acción.
Recoger los procedimientos que utilizan los padres en la crianza infantil, valorando los que favorecen el aprendizaje de conductas (hábitos, disciplina, juegos). Promover una reflexión sobre las prácticas que perjudican el desarrollo infantil, que afectan su integridad o su identidad
Recoger las expectativas de los padres y comunidad sobre la educación de sus hijos
Mantener una perspectiva intercultural permanente, desprejuiciada y horizontal y con respeto a las diferencias.
Finalmente, retomando el mensaje de una gran educadora como fue Gabriela Mistral, asumimos que Los niños pequeños no esperan, su nombre es hoy.
BIBLIOGRAFÍA
Anderson Jeanine 1993 “Desde Niñas: género y postergación en el Perú” UNICEF
Bustello, Minujin Editores, 2001 “Todos Entran: propuesta para sociedades incluyentes” UNICEF
Dolto Francoise 1999 “la educación en el núcleo familiar: preguntas, inseguridades y límites” Ed. Paidos Barcelona
Heise Maria, “Reflexiones sobre interculturalidad” en Boletín UNEBI, Perú 2000
Manarelli, Maria Emma “La infancia y la configuración de los vínculos en el Perú: un enfoque histórico” en Políticas Públicas e Infancia en el Perú (Niños del Millenium) Save The Children 2002
Roeders, Paul 1997 “Aprendiendo juntos” Walkiria Ediciones
Silva Giselle, “Los Padres y el desarrollo Infantil” en Early Child Matters Fundación Bernard van Leer
Vásquez de Velasco, Carmen, Cruz Pilar, Bolaños Aldo y Fuller Norma, 1993 “Como recuperar patrones de crianza infantil” UNICEF SUMBI
Vásquez de Velasco, Carmen, 2004 “Prototipo Normativo sobre los Derechos de la Niñez y Adolescencia Indígenas en las Américas” IIN Instituto Interamericano del Niño
UNICEF 2004 Digest Innocenti N° 11 “Asegurar el Derecho de los niños indígenas”
Wicks-Nelson Rita, Israel Allen C. (1997) Psicopatología del Niño y del adolescente España
[1] A partir de este párrafo se utilizará el término Niño en genérico, para referirse tanto a las niñas como a los niños.
[2] Maccoby (1992) citado por Silva Giselle
[3] Ob. Cit. Silva Giselle
[4] Ob. Cit. Varios autores: Madueño, CEPAL, Banco Mundial
[5] Entendida como la percepción que tienen los usuarios sobre la intervención educativa, en función de la satisfacción de sus necesidades
[6] Citado por Santrock en “Psicología de la Educación Cáp. 3 Contextos sociales y desarrollo socio emocional 2002.
[7] Teoría Ecológica: Microsistema: donde el individuo pasa un tiempo considerable, mesosistema: vínculos entre los micro sistemas, exosistema: experiencias que influyen en la persona y se experimentan en el contexto inmediato, macrosistema: involucra la cultura, valores y costumbres y cronosistema: condiciones socio históricas del desarrollo infantil.
[8] Erikson, 1980: Infancia y Sociedad WEB:oldsci.eiu.edu
[9] Esta afirmación es ampliamente sustentada por teóricos de la sicología como Bloom, Erickson, Piaget, entre otros.
¿Cuánto podremos potenciar nuestra intervención?
¿Cómo vemos a los niños y a las niñas? ¿Cómo percibimos a la infancia peruana? ¿Qué tanto integramos la cultura con la educación?
¿Es posible integrar para innovar?
El abordaje de las necesidades y potencialidades de la primera infancia, supone reflexionar sobre nuestro marco conceptual, es decir, profundizar sobre el conjunto de conceptos, experiencias o principios que usamos como referencia para entender la realidad y para intervenir en ella. Desde esta perspectiva, definimos también nuestra posición personal y profesional frente a un determinado tema de intervención, respondiéndonos por ejemplo: ¿Cómo me sitúo frente al maltrato infantil? ¿Qué significa para mí, la explotación económica infantil?
En el presente artículo, comparto algunas ideas desarrolladas desde mi experiencia en investigación e implementación de programas de infancia a nivel nacional, que he sistematizado con dos principales énfasis de abordaje. Tiene la finalidad de proponer argumentos concensuados frente a la necesidad de invertir en la primera infancia. En primer lugar -privilegiando al niño o niña como principal beneficiario- se exponen cuáles son los desafíos que supone el desarrollo infantil y se asocian con la situación de la niñez en el Perú (correlacionada con la de sus familias) que justifica o sustenta la necesidad de intervención. En segundo lugar, considerando que los programas sociales responden a las políticas nacionales e internacionales, se reflexiona sobre sus implicaciones educativas.
Sobre esa base, se motiva a la reflexión sobre los conceptos que articulan la educación intercultural, entendida como el proceso educativo que integra a la crianza y socialización con las características del desarrollo infantil, lo que supone una atención con perspectiva integral. Eligiendo un orden metodológico para este documento, se sustentan en primer lugar los conceptos y luego se listan propuestas de intervención.
Crianza y socialización:
El niño[1] pequeño crece y se desarrolla al interior de una familia que es su principal contexto de aprendizaje. El hogar es un espacio social y afectivo, donde las influencias que reciben, interactúan o se superponen combinando sensaciones o sentimientos. Por ejemplo, un niño puede estar jugando feliz con su hermano y en otro momento peleando con él por un juguete.
El niño pequeño se relaciona con sus padres, hermanos y familiares de manera continua, recíproca y directa. A lo largo del día, recibe una serie de estímulos que desarrollan sus áreas del desarrollo (afectiva, social o intelectual) y se dan en función de una demanda (sea por el niño o por el adulto), por ejemplo en los momentos del sueño, el niño pide dormir con llanto o fastidio y el adulto responde. Es por ello, que la familia es reconocida por casi todas las culturas como un entorno importante para el desarrollo y socialización infantil.
La crianza es entendida como el conjunto de procedimientos culturales, sociales y sicológicos que utilizan los padres en la satisfacción de necesidades básicas del niño pequeño. Para ello, utilizan diferentes prácticas de crianza según sus experiencias previas; o por la valoración que le dan a las necesidades infantiles; pero especialmente en función de su concepción de niñez (es decir, el modo como ven y entienden a los niños). También influyen las expectativas de los padres hacia los hijos o del grupo cultural con la niñez.
La socialización infantil es un proceso que se da conforme el niño va creciendo, para la formación de conductas o adecuación de sus comportamientos y que le permite progresivamente su adaptación al grupo cultural. Siendo la familia el principal espacio de socialización, donde se establecen los lazos emocionales fuertes, especialmente en la primera infancia, porque desde que nace hasta los 5 años está en formación permanente, por ello los efectos (positivos o negativos) pueden durar toda la vida[2].
El ser humano es una especie que requiere de los adultos para sobrevivir y alcanzar sus metas de desarrollo. En ese sentido, una buena interacción de los padres con sus hijos aporta beneficios que van más allá de la supervivencia biológica porque aseguran su desarrollo pleno “para convertirse en humanos, en el sentido más general del término”[3], de igual forma la relación entre educadores y alumnos.
Crianza, educación y cultura:
La cultura suele verse como algo etéreo que nos llega de afuera o que no tiene una manifestación en la realidad, o como procesos estáticos o fijos que encasillan a la población en un grupo cultural determinado. La cultura, debe ser entendida como el conjunto de creencias, valores o percepciones, que son aprendidas e internalizadas desde el nacimiento, que luego se adoptan y se expresan en diversas formas como hábitos, costumbres o actitudes. La cultura influye nuestras acciones o interpretaciones que realizamos de las situaciones que vivimos y reflejan nuestros valores.
En ese sentido, existe un vínculo muy estrecho entre la crianza y la educación, porque los estímulos socio afectivos que brindan los padres a los hijos y los adultos a los niños, responden a su cultura. En la crianza infantil, se usan estrategias o prácticas culturales que les permita a los niños valerse por sí mismos y ser incorporados al grupo. En la satisfacción de las necesidades básicas de los niños, se integra a la crianza con la formación de valores, el aprendizaje de hábitos, el desarrollo de habilidades y conocimientos, es decir en su educación o desarrollo de la persona en su totalidad.
La educación es un recurso fundamental de lucha contra la pobreza y un mecanismo de inclusión social[4]. La educación desde una perspectiva integral, supone considerar los aspectos sico sociales del desarrollo infantil y aportar al cambio social de una sociedad. La problemática educativa del Perú está asociada con la calidad y cobertura pero especialmente por la efectividad [5] en la intervención (pertinencia cultural), incluyendo al poco reconocimiento de la familia y su influencia cultural en la formación de la persona.
Es importante abordar la interculturalidad, considerando que existen culturas que están en contacto pero no en conflicto y fomentar un diálogo entre culturas, para lograr un conocimiento mutuo, con respeto y aceptación a lo diferente, en un intercambio enriquecedor y con tolerancia frente a lo ajeno.
Las teorías del desarrollo socio emocional destacan la influencia de la cultura. Bronfenbrenner [6] considera cinco sistemas ambientales [7] desde la interacción personal hasta los niveles de relación influidos por la cultura. Si un niño crece en un entorno de discriminación, como por ejemplo, se le impide expresarse en su lengua materna o se le brinda estímulos distintos a su cosmovisión, se verá afectado en su confianza básica, requisito fundamental de un desarrollo sicosocial armonioso [8]. Por ello, es importante el rol de los educadores y una visión holística de la educación, articulando los aspectos educativos con los sociales y culturales y movilizando a los actores comunales e institucionales.
Por que invertir en la primera infancia:
Sobre la base de lo presentado, se resumen los argumentos que suponen una intervención en la primera infancia desde la perspectiva del niño y desde el diseño o implementación de los programas sociales. Ver cuadro a continuación:
Perspectiva del Niño/a
Perspectiva de los programas y políticas sociales
Desarrollo infantil
Situación de la niñez peruana
Capital humano y capital social
Importancia de los primeros años de vida en el desarrollo integral (bases del desarrollo personal y del 80% del aprendizaje)[9].
La atención integral posibilita su éxito en el futuro.
Nacen y crecen con limitaciones u obstáculos sociales, económicos y culturales que le impiden su incorporación en la sociedad. Si se acumulan, crean vulnerabilidad y exclusión
Existe muy poca visibilidad de la problemática de la niñez temprana en los planes, políticas y programas sociales y educativos, por lo tanto las coberturas de atención son insuficientes (Por ejemplo: 2 a 3 % de la demanda potencial y necesidades de cuidado diurno, 20% cobertura educativa).
Características del desarrollo infantil: integral, secuencial y en etapas determinadas (momentos oportunos)
Viven en serias condiciones de vulnerabilidad por graves problemas de supervivencia (altos índices de desnutrición, grados de morbilidad y mortalidad más altos).
Equidad y justicia social: Los niños menores de tres años son los más desatendidos entre la población pobre y la población rural. Sus efectos se manifiestan y agudizan entre los 3 y 5 años.
Intervenir en la primera infancia, es un mecanismo efectivo de prevención, en especial si se dirige a la población infantil más desfavorecida
Las desventajas educativas, especialmente en zonas rurales y urbano marginales, tienen sus orígenes en la primera infancia y acrecienta la pobreza actual y en el futuro
El desarrollo adecuado de las niñas y niños está relacionado con el cuidado y protección que les brindemos en las situaciones especialmente peligrosas o que los vulneran. Por ello se requiere voluntad política y social para prevenir y erradicar dichas situaciones
El grado de agudización de los efectos en el desarrollo por los problemas no atendidos es mayor en la niñez temprana: muertes por enfermedades prevenibles o tratables; Déficit educativos por falta de estimulación; entre otros
Niveles alarmante de pobreza de sus familias, carencia de servicios básicos y un deterioro paulatino de su calidad de vida, una de las causas de la transmisión intergeneracional de la pobreza TIP, la violencia familiar y maltrato infantil
La situación de la infancia no es solo un indicador para medir la condición global de una comunidad, es un terreno de convergencia de todas las acciones sociales mas importantes: salud, educación, saneamiento, vivienda y protección
Los significados y referentes emocionales se dan en la estructura familiar y afecta la socialización, las relaciones de género, las actitudes, identidad, entre otros.
La situación de salud y educación de las madres tiene efectos en los niños (malnutrición desde el embarazo, desinformación sobre requerimientos nutricionales, embarazo precoz)
Las políticas públicas a favor de la niñez, se ven afectadas por la concepción de infancia y la compleja confluencia de factores que intervienen y por ende, la determinación de fronteras e interrelaciones entre el mundo público y privado
Se le inculca al niño respeto consigo mismo en la medida que el adulto lo respete. Educarlo significa tratarlo como un ser humano y de pleno derecho
Limitadas oportunidades de ejercer y disfrutar de sus derechos (registro de nacimientos, protección legal frente a la violación de derechos)
Los estudios sobre las necesidades y posibilidades de la primera infancia son limitados; la información está fraccionada u oculta; no se sustenta la relevancia de su situación; a pesar que existan políticas y planes de acción por la infancia (PNAI, Acuerdo Nacional).
El niño es sujeto activo de aprendizaje y protagonista de sus experiencias en relación permanente con el medio ambiente físico y social
Las familias pobres depositan en la escuela sus expectativas de desarrollo (evitan cuestionar su calidad, consideran que es responsabilidad exclusiva del maestro y se someten a ellos
Los presupuestos y cobertura de programas sociales para la niñez temprana, son más bajos proporcionalmente con otros. Tienen poca o deficiente articulación con otros programas sociales, con el desarrollo económico, y son vistos como de segunda categoría. Los programas dirigidos a la atención integral de la primera infancia, deben ser multisectoriales
Acciones sociales integrales, con perspectiva de desarrollo
En el Perú algunas necesidades y posibilidades de la primera infancia son atendidas por los sectores del Estado: Educación, Mujer y Desarrollo Social o Salud. Según sus políticas y problemática priorizada, impulsan servicios como Cunas, Wawa Wasis o CRED. Sin embargo, no tienen el impacto necesario por diversas razones: marco legal poco promocional y desarticulado; escasos recursos financieros; coberturas insuficientes; mecanismos de gestión desintegrados; poca sistematización de propuestas; entre otros. Todo ello, agravado por una débil conciencia social sobre la necesidad impostergable del cuidado, protección y educación integral a la infancia, en reconocimiento a los primeros años de vida en el desarrollo humano y como condición de éxito futuro.
En el Perú, especialmente en las zonas rurales y de frontera, miles de niños y niñas nacen y crecen con obstáculos sociales, económicos y culturales que impiden su incorporación plena en la sociedad. Limitaciones que al acumularse, crean vulnerabilidad y exclusión, asociados a los niveles de supervivencia (desnutrición, morbilidad, mortalidad) y a la pobreza familiar (deterioro de su calidad de vida, violencia familiar o maltrato infantil).
Lo avanzado con el PNAI o el Acuerdo Nacional es insuficiente a nivel operativo. Las intervenciones no siempre consideran las características de desarrollo infantil: integral, secuencial y en momentos oportunos. Menos aún, sustentan las concepciones de niñez y las expectativas con la infancia, que subyacen implícita o explícitamente en sus diseños. Hay dispersión o duplicidad de programas entre sectores, Municipios y ONGs, a pesar que atender a la infancia permite medir la condición global de una comunidad y es un valioso espacio de convergencia social.
Algunas propuestas son brindar cuidado y protección para asegurar un crecimiento y desarrollo armonioso, bases para la intervención educativa con estrategias que asuman aspectos sico sociales del desarrollo. En respuesta a la demanda de atención integral, urge un reconocimiento a las diversas modalidades, fortalecimiento de su gestión y mejoramiento de la calidad educativa (efectividad y pertinencia cultural), valorando a la familia por su función formadora, socializadora y su influencia cultural.
Los sectores sociales de manera articulada y consensuada deben promover el desarrollo de capacidades y generar conocimientos, impulsando el intercambio de experiencias, sistematización, transferencia metodológica, entre otros. Recuperar y potenciar experiencias significativas de muchos educadores a nivel nacional, para ampliar coberturas o fortalecer lo existente. Ello con un trabajo integrado desde el Sistema Nacional de Atención Integral a la Infancia, liderando juntos incidencia política, sistemas de acompañamiento entre servicios, etc. Los centros de formación profesional pueden generar estudios, diagnósticos o evaluaciones para una mayor profundización de la realidad y propuestas de innovación educativa a través de sus tesis o programas respectivos.
Propuestas de fortalecimiento de educación intercultural:
Es importante profundizar sobre la necesidad de generar cambios sociales de manera planificada, promoviendo el estudio de una situación social para tratar de mejorar la calidad de la acción e innovar las prácticas educativas. Por ello se sugiere, desarrollar estrategias de Investigación acción, entendida como “una forma de indagación autoreflexiva que emprenden los participantes en situaciones sociales en orden a mejorar la racionalidad y la justicia de sus propias prácticas, su entendimiento de las misma...”. Carr y Kemmis. (1988)
Destacar sus tres componentes: auto reflexión, acción sobre la práctica y proceso formativo. Asumen su formación permanente y su desarrollo profesional, potencian su dimensión de investigadores y se estimulan a ser agentes de cambio educativo. Es una manera de conjugar la teoría con la práctica para generar cambios ante un problema determinado por los propios sujetos involucrados en ella.
Algunas propuestas de estrategias:
Recopilar y valorar el cúmulo de estímulos sociales o naturales de los padres y la comunidad cultural a la que pertenecen.
Evidenciar la gran riqueza de aprendizajes que potencian el desarrollo integral de los niños
Reflexionar sobre las formas de discriminación en el ámbito educativo.
· Promover programas de atención integral con participación multisectorial.
Sistematizar las experiencias desarrolladas desde la práctica con un esfuerzo de investigación acción.
Recoger los procedimientos que utilizan los padres en la crianza infantil, valorando los que favorecen el aprendizaje de conductas (hábitos, disciplina, juegos). Promover una reflexión sobre las prácticas que perjudican el desarrollo infantil, que afectan su integridad o su identidad
Recoger las expectativas de los padres y comunidad sobre la educación de sus hijos
Mantener una perspectiva intercultural permanente, desprejuiciada y horizontal y con respeto a las diferencias.
Finalmente, retomando el mensaje de una gran educadora como fue Gabriela Mistral, asumimos que Los niños pequeños no esperan, su nombre es hoy.
BIBLIOGRAFÍA
Anderson Jeanine 1993 “Desde Niñas: género y postergación en el Perú” UNICEF
Bustello, Minujin Editores, 2001 “Todos Entran: propuesta para sociedades incluyentes” UNICEF
Dolto Francoise 1999 “la educación en el núcleo familiar: preguntas, inseguridades y límites” Ed. Paidos Barcelona
Heise Maria, “Reflexiones sobre interculturalidad” en Boletín UNEBI, Perú 2000
Manarelli, Maria Emma “La infancia y la configuración de los vínculos en el Perú: un enfoque histórico” en Políticas Públicas e Infancia en el Perú (Niños del Millenium) Save The Children 2002
Roeders, Paul 1997 “Aprendiendo juntos” Walkiria Ediciones
Silva Giselle, “Los Padres y el desarrollo Infantil” en Early Child Matters Fundación Bernard van Leer
Vásquez de Velasco, Carmen, Cruz Pilar, Bolaños Aldo y Fuller Norma, 1993 “Como recuperar patrones de crianza infantil” UNICEF SUMBI
Vásquez de Velasco, Carmen, 2004 “Prototipo Normativo sobre los Derechos de la Niñez y Adolescencia Indígenas en las Américas” IIN Instituto Interamericano del Niño
UNICEF 2004 Digest Innocenti N° 11 “Asegurar el Derecho de los niños indígenas”
Wicks-Nelson Rita, Israel Allen C. (1997) Psicopatología del Niño y del adolescente España
[1] A partir de este párrafo se utilizará el término Niño en genérico, para referirse tanto a las niñas como a los niños.
[2] Maccoby (1992) citado por Silva Giselle
[3] Ob. Cit. Silva Giselle
[4] Ob. Cit. Varios autores: Madueño, CEPAL, Banco Mundial
[5] Entendida como la percepción que tienen los usuarios sobre la intervención educativa, en función de la satisfacción de sus necesidades
[6] Citado por Santrock en “Psicología de la Educación Cáp. 3 Contextos sociales y desarrollo socio emocional 2002.
[7] Teoría Ecológica: Microsistema: donde el individuo pasa un tiempo considerable, mesosistema: vínculos entre los micro sistemas, exosistema: experiencias que influyen en la persona y se experimentan en el contexto inmediato, macrosistema: involucra la cultura, valores y costumbres y cronosistema: condiciones socio históricas del desarrollo infantil.
[8] Erikson, 1980: Infancia y Sociedad WEB:oldsci.eiu.edu
[9] Esta afirmación es ampliamente sustentada por teóricos de la sicología como Bloom, Erickson, Piaget, entre otros.

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